GUÍA PARA DISFRUTAR EL VALLE DEL CAUCA

Uno de los lugares más bellos de Colombia es sin duda alguna el Valle del Cauca, por su clima (temperatura mínima 18 ºc / máxima 30ºc promedio), paisaje, comida y su gente. Lo que más disfruto de viajar al Valle es recorrerla por tierra porque sus vías son extensas carreteras (en buen estado) surcadas por enormes cañas de azúcar. Con su olor y el sonido que producen cuando se mueven, me dicen: estás en el “Valle ve” (Frase regional utilizada en el Valle para afirmar un comentario).

Si llegas a este bello departamento en avión, aterrizarás en el Aeropuerto Internacional Alfonso Bonilla Aragón, ubicado en Palmaseca, municipio de Palmira, pequeña ciudad del Valle. Desde este lugar puedes llegar a Cali o Ginebra en buses municipales, dispuestos en el terminal aéreo o taxis públicos. El bus público se toma fuera del aeropuerto, por un costo promedio de 3 dólares (12.000 pesos colombianos) y te lleva directo al terminal de transportes de Cali, a unos 25 minutos de distancia.  Si llegas con compañía, te recomiendo tomar un taxi en grupo, para que la tarifa individual baje considerablemente. En promedio el valor de este viaje está en 20 dólares (80.000 COP, si es a un punto cerca al hotel Spiwak). También puedes ir a Ginebra, desde el aeropuerto directamente, por 40 dólares promedio (el viaje dura una hora aproximadamente).

Si llegas a Ginebra

Lo primero que recibirás es un profundo aroma a naturaleza. Este es un alegre pueblo del Valle caracterizado por su profundo amor por la música y el arte. Sus calles y sus casas de colores te anticipan la calidez de sus habitantes y su inigualable cordialidad. Prepárate para tomarte una foto en la tradicional Bandola (un instrumento típico de cuerda, ubicado en la entrada del pueblo).

¿Dónde hospedarse?

Esta población, cada año recibe a más de mil visitantes para el Festival Musical Mono Nuñez, que se celebra en el mes de julio. Ginebra cuenta con pequeños hoteles a precios cómodos, como Hotel Grajales (hospedaje convenido del festival), con precios desde 50 mil a 100.000 mil pesos colombianos la noche individual o en pareja. Dentro de la población o en áreas rurales a ella, también puedes encontrar casas o apartamentos de alquiler a través de Booking o Airbnb.

Para llegar a Cali

Hay tres maneras de llegar a Cali desde Ginebra o desde el Aeropuerto. La primera es en taxi. El lugar más recomendable para esto es desde la terminal de transportes o desde la salida del aeropuerto. También existen plataformas que te permitirán solicitar este transporte como https://www.booking.com. Seguramente encontrarás una “flota” (Conjunto de vehículos destinado al transporte entre municipios de una región) y su valor es inferior al pasaje en taxi. Esta es una buena opción para quien no tiene el tiempo exacto de llegada porque este tipo de transporte tiene un horario de salida previamente estipulado.

Si ya estás en Cali

Reconocerás que estás en Cali cuando veas una ciudad amplia, con muchos árboles junto a sus vías, con mujeres bellas y en general personas muy amables. También empezarás a escuchar al final de una frase “oís”, una manera de regionalista que surgió inicialmente como una manera de confirmar con su interlocutor si escuchó bien lo dicho.

Para llegar al Hotel Spiwak, deberás reconocer el norte de la ciudad y dirigirte hacia allá. Puedes tomar taxi o ingresar al sistema de transporte masivo de la ciudad MIO. Este sistema funciona como las líneas del metro: si sigues dentro del sistema podrás cambiar de línea dependiendo de tu lugar de destino.

Los puntos de referencia para llegar al hotel son:  Iglesia La Ermita (2,4 km) y Plaza de Caicedo (2,6 km). 

¿Cómo vestir?

El clima de esta bella región colombiana te propone trajes ligeros de telas de colores claros que absorben menos la luz solar, el blanco es uno de los más favorables. Las prendas elaboradas en lino, algodón y seda te ayudarán a mantener una temperatura corporal acorde al clima de la región.

Cali, también conocida como la capital de la salsa, hace honor a su nombre por la habilidad de sus habitantes para bailar e interpretar musicalmente este género. Su reconocimiento en festivales mundiales de salsa lleva 7 años, trayendo los primeros lugares al país. 

Entonces, para bailar salsa no hay un atuendo especial, solo necesitas las ganas de despegar tus pies al mejor ritmo y dejarte llevar por la clave musical que tras su golpeteo, logra mover hasta las sillas del suelo. Así es que si piensas bailar salsa en el Valle, ten la plena seguridad que te sentirás en la sucursal del cielo.

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